jueves, 4 de febrero de 2010

Festejo a domiclio


Siempre he dicho que no hay mejor cosa que tener un pretexto para festejar… festejar la vida, los éxitos, el amor o la amistad. De esos pequeños detalles se compone la alegría de vivir y sé que muchas veces, un solo detalle te ilumina el día.

Por eso les quiero pasar el dato de un grupo de chicos emprendedores que tienen la empresa Cei, (catering & events inc). Los conocí en una cena estupenda que ellos sirvieron. Probé un filete d res marinado en chimichurri, en salsa de mago al chipotle, pasta en salsa de nuez y crema de chicharrón entre otras cosas.

Como me quedé con su tarjeta porque me parecieron muy buenos y luchones –algunos colaboran con la empresa para pagar sus estudios en Gastronomía y Hotelería y Turismo- les pregunté si tenían algunas ideas para regalar con motivo del Día de San Valentín.

Y me enviaron su lista de especialidades que tienen preparadas para entrega a domicilio en esta fecha, como trufas de chocolate rellenas de fresa, tartaleta de manzana con canela o brownies con nuez arreglados y con una tarjeta. También se puede enviar una cubeta con 4 paletas de galleta en forma de corazón, o estrella decoradas.

Si alguien tendrá una reunión con este u otro motivo, los chicos Cei, hacen unas charolas de 20 canapés salados con jitomates cherry rellenos de tocino y perejil, papa de cambray rellena de dip de chicharrón, rollo de pollo con jamón serrano y espinacas, acompañado de mayonesa especial, volován de ostión, champiñones rellenos de roquefort y nuez y rollo de salmón ahumado relleno de queso crema.

Los pedidos se pueden hacer al gusto y se podrán entregar acompañados de flores o una botella de vino espumoso, tinto, blanco o rosado de 750 o 375ml. Se puede hacer la combinación que se guste con cualquiera de estos productos.

El rango de costo para los clientes, según el pedido, será de 300 a 850 pesos que ya incluye la entrega . Los chicos necesitan tiempo para elaborar y programar los pedidos que llevarán a domicilio, así que no lo dejen para después… un detalle es algo hermoso que expresa cariño a todos nos hacer bien.
Cei, catering & events inc, 04455 2511 5064. o 04455 3560 6624. eventosgrupocei@gmail.com

jueves, 28 de enero de 2010

Enero, mes de reencuentros


Todo Enero es mes de reencuentros para mí… veo a los amigos que no alcancé antes de Navidad y nos ponemos al tanto de nuestras vidas.

Mi amigo Francisco y yo fuimos a comer con ese propósito al restaurante Como. En un principio pensé que su cocina sería italiana, por aquello del famoso lago Como, pero no, su concepto es Vasco-Argentino, y como iba yo acompañada de un español de hueso colorado, pues tenía muy buen punto de referencia para apreciarlo.

Antes de cualquier cosa nos trajeron un tazoncito de aceitunas verdes y negras y un cesto de pan. Luego, un pocito de crema de pescado que cayó deliciosa. Paco ordenó que nos abrieran una botella de Trumpeter 2007, Merlot argentino de la bodega Rutini que quedó perfecto para ligar nuestros platillos y el resto de la tarde.

Un pulpo a las brasas acompañado de gajos de papas fritas nos encantó como entrada. En otra ocasión sólo podría comer eso. A mí se me antojaba la ensalada de berros o de palmitos que estaban en la pizarra de sugerencias que los meseros traen de mesa en mesa para que los comensales escojan. Pero esta vez Paco escogió. Mientras disfrutaba de la entrada, el vino, y de la plática y risas de mi amigo, aprecié lo acogedor del lugar, que tiene una gran chimenea horizontal. Claro que la atención de los meseros es la cereza del pastel.

De su menú bien surtido a mí se me antojó alguno de sus risottos, como el de camarones al azafrán o el de huitlacoche, o el de gorgonzola con escalopa de foie gras… pero el pulpo no me dejó suficiente espacio y opté por ordenar una ensalada de portobello y provolone con zuccini y jitomate rostizado sobre cama de arúgula y vinagreta de mostaza. Paco optó por un lomo de pescado en salsa verde al vino blanco, con almejas y perejil. Oh my! (esa expresión la uso sólo cuando el sabor es estupendo), me encantó mi ensalada porque el portobello es prácticamente carne, pero lo que le robé a Paco de su platillo no tenía progenitora, estaba excelente y él dijo que la salsa era idéntica a la servida en el país Vasco.

Como yo había visto la pizarra de los postres cuando fui al tocador, le dije a mi amigo que todos se veían deliciosos. Entonces, en un ataque de amistad, ordenó una degustación de todos los postres… nos trajeron una crepita de crema pastelera y hongos caramelizados, otra de Grand Marnier y otra de dulce de leche, unos trocitos de Marquis de chocolate (que fue el menos agraciado para mi gusto), flan napolitano, mousse de dulce de leche, al centro crema catalana caramelizada y después, una muestra de sus sorbetes.


Acompañados de nuestros cafés, -y ahora sí que en plural para los dos porque para eso nos alcanzó la tarde, los postres y la plática-, empezaron a cambiar la luz, el montaje de las mesas y se acercó Rafael a nuestra mesa para invitarnos algún viernes a disfrutar por la noche de su dueto del Cono Sur… por supuesto que iremos, porque el lugar vale mucho la pena.


Café- Restaurante Como. Aristóteles 239 entre Horacio y Homero, tels. 2453 8812 y 2489 0013 wwwrestautantcomo.com

miércoles, 13 de enero de 2010

Que venga lo que tenga que venir...


¡Hola de nuevo a toda la gente de nuestro Barrio! Empezamos un nuevo ciclo que se llama 2010.


No sabemos lo que viene, pero como le digo a mi amiga Ana, “que venga lo que tenga que venir, que nosotras haremos lo que tengamos qué hacer”.

Si, esa es nuestra filosofía. La otra que he adoptado de mi amigo Javier cada año nuevo, es, “no te pongas más de una meta real”. Es mejor proponernos una y cumplirla que ponernos diez que son pura fantasía y solo nos harán sentir frustrados.

Con esas ideas frescas y pensando positivamente –eso hoy en día es fundamental; fuera fatalismos-, mi amiga Ana y yo nos fuimos a caminar y comer al Centro Comercial Santa Fe… no mas compras por el momento.

Decidimos ir al Konditori después de ver que la gente en espera para La Stuffa era mucha y podríamos desmayar en el intento.

Konditori es un lugar con mucha tradición –desde 1953-, tiene menos gente y la atención es buena. Había la opción de pagar 160 pesos por el buffete, pero como no deseábamos comer tanto, escogimos del menú.

De entrada un consomé escandinavo que es la tradicional sopa de cola de res, con tallarines y verdura que se antojaba, calientita al estilo europeo. Ana prefirió la sopa de cebolla gratinada con gruyere. Esa primera orden llegó poco después de la canasta con variedad de pan y mantequilla de Nueva Zelanda. Me encanta la rebanada de panqué de plátano con nuez que ofrecen, a mí nunca me ha salido así.

Nuestras sopas estaban buenas, aunque las verduras de la mía eran sólo zanahorias y unos cuantos chícharos.

Luego ordenamos el Rib Eye con salsa de mostaza antigua, acompañada de papa al horno y cebollitas cambray para Ana y para mi unos tacos de carnitas de pavo, aprovechando que todavía se me antoja esa ave de muy buena fama.

El Rib Eye estaba buenísimo, no así su guarnición, una media papa que se veía como vieja. Mis cinco taquitos pequeños estaban ideales para el bocado que yo quería.

Nos entretuvimos viendo la pista de hielo que queda justo frente al restaurante y casi no platicamos, salvo algunos comentarios para variar un poco… hasta parecía que nos propusimos no criticar, pero la verdad es que estábamos cansadas.


Restaurante Konditori.

Centro Comercial Santa Fe, junto a la explanada y el Ice World.

www.konditori.com.mx , teléfono 3004 3072

sábado, 26 de diciembre de 2009

Recalentado


Después de celebrar en familia el nacimiento de Jesús, quisiera darles algunas ideas para el día de mañana.


Generalmente la comida es de nuevo un punto de reunión familiar. Si lo celebran en casa de algún familiar, a quien le toque, espera un buen número de visitantes.

De mi amiga Liviere, aprendí que se puede hacer un consomé maravilloso con los huesos del pavo o con los de pierna, si es el caso.

Si se utiliza pavo, hervir los huesos con cebolla y sal. Desmenuzar el pescuezo cocido, agregar verdura como papa, zanahoria, brócoli y sazonar al gusto.

Con el pavo sobrante, hacer unos tacos suaves con la tortilla pasada por aceite. Colocar junto con la carne de pavo, crema y guacamole a los tacos antes de enrollarlos y acompañar con el consomé.

Si el caso es la pierna de puerco, proceder a hacer el consomé de la misma forma. Para acompañarlo se pueden hacer tostadas untadas con frijoles, agregar la carne, crema, lechuga finamente picada, cebolla y jitomate. Ambas opciones pueden hacerse con una u otra carne y a las dos les quedan maravillosamente los chiles jalapeños en escabeche para acompañar.

Otra sabrosa opción son las tortas. Comprar el bolillo desde hoy sería lo ideal, ya que algunos establecimientos cierran el día de mañana. Si los bolillos están en bolsa de papel y luego en una de plástico no sufrirán cambios y se pueden calentar en el comal perfectamente.

Si por el contrario, la opción es salir a comer a algún lugar porque es solo una pareja o un grupo pequeño, también está bien. Solo deberán cerciorarse que estará abierto, porque muchos lugares cierran toda la última semana del año, o por lo menos descansan el día 25 y el 31.

Recuerden que lo mas importante en ésta y todas las épocas del año es el tiempo que regalemos… en realidad, eso es lo mejor que podemos dar a otros, nuestro tiempo con alegría y dedicación.

Reciban mis mejores deseos de amor, armonía y paz, para los últimos días del 2009 ¡y para todo el año que viene!

jueves, 17 de diciembre de 2009

Navidad sin complicaciones


No sé si a todos les haya pasado, pero a mí el año se me fue mas rápido que el agua que cayó en Veracruz.

Hay que hacernos práctica la vida en estos días que quedan del año. Optimizar las vueltas que hagamos en el coche, hacer rondas con los hijos y también hacerlos concientes de los problemas que significa dar vueltas en las horas pico…que prácticamente son todas en esta época.


Creo que la mejor manera de no complicarse la vida, precisamente es mandar a hacer la cena de Navidad, las de convivencia con los amigos y la de fin de año con alguien experto y que haga todo el trabajo duro por ti. Así, tu también eres parte de la celebración y te dedicas a disfrutar, no a andar comprando y preparando.

Para los que no tienen el teléfono del “hombre maravilla”, se los paso, 5934 6727. Rafael García es de toda mi confianza. Te organiza de todo a todo una cena en tu casa. Desde bocadillos, hasta el vino, la vajilla, vasos, la cena de varios tiempos, el servicio de anfitrión, de meseros, cocina, postre… y te deja la casa justo como la encontró, por eso le digo el hombre maravilla.

Par la cena de Navidad y la de Fin de Año, el Chef Gustavo Regalado, tiene varias opciones que te lleva hasta tu casa, por ejemplo, el pavo para 10 a 15 personas. El relleno de la casa es de combinación de carnes de res y puerco, con pasas, almendras y aceitunas y el catalán lleva además de las carnes jamón, manzana, piñones y especias. También tiene pierna de puerco al horno y bacalao a la vizcaína en por kilo.

Para quienes quieran porciones mas pequeñas, pueden ordenar la pechuga de pavo rebanada, comprando el relleno de la casa o romeritos tradicionales y empañadas horneadas de bacalao.

Para el dulce final tiene strudel de manzana, el tronco de Navidad o la caja de 6 buñuelos con azúcar y canela, o la gelatina de yogurt con coulis de frambuesa, entre otros postres.

Los pedidos se pueden hacer a los teléfonos 5611 5810, 5563 8479 y 04455 8533 5943.

El consumismo le ha quitado el verdadero significado a la Navidad y nos pone histéricos por encontrar un lugar en el estacionamiento o porque no encontramos tal o cual regalo.


Tengamos paciencia y agradecimiento por este año que termina y preparemos nuestros corazones para el que viene y enfrentar lo que traiga; Yo creo que lo importante es la salud, paz y amor…los demás sinsabores ya nos los contaremos.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Una buena amiga y un restaurante peruano


Mi amiga Yolanda es de esas pocas con quienes una cuenta siempre. Sabe ser amiga en las buenas y en las malas y tiene un dicho que me encanta “si tienes tres amigas completas un marido”.


Pues bien, una noche que salimos a cenar y se nos metió la idea que debería ser a un restaurante peruano, llegamos al Astrid y Gastón que está en un segundo piso.

Dispuestas a disfrutar nuestra noche, ordenamos algo de beber y enseguida vimos la carta, aunque el capitán se encargó de hacernos algunas sugerencias y explicaciones muy útiles.


Decidimos compartir un tiradito fusión, que son tiras delgadas de atún, con algo de salsa de soya, chile y miel de maracuyá. Estaba estupendo, pero extrañé las frituras de camote o plátano que te dan en otros lugares. La canasta de pan tenía una gran variedad, de entre el que escogí el de varios granos, mientras que Yola pidió el de huitlacoche con queso, mas tarde pediríamos el de castilla con pepitas, que no se los recomiendo al menos que quieran un pan dulce.

He de decir que este lugar se antoja para ir con un compañero, no con una parte del “marido” que las del “Club” podemos hacer con las amigas… Es romántico, sobre todo en la parte posterior del salón en donde una gran chimenea hace que las siluetas sean misteriosas y sofisticadas.

En fin, nosotras acá, en nuestra realidad, pedimos después una de las sugerencias del Capi. Nos dijo, que el famoso Gastón Acurio, que ha llevado a la cocina peruana alrededor del mundo, siempre pone el cochinillo de tres semanas en su menú porque fue uno de los platillos de su primer restaurante. Entonces aunque no tenía nada qué ver con los ceviches, causas o anticuchos, pues lo ordenamos, junto con una Causa Actual, que son como pequeños pastelillos cilíndricos de papa, con un top de langosta, pescado y aguacate.

El cochinillo, confitado y laqueado, con una costra súper crujiente y muy jugoso y tierno por dentro, resultó maravilloso. Yola disfrutó su Causa y luego las dos compartimos el pastelillo de choclo (elote) con mazamorra, que es un natilla de elote morado con piloncillo, y trozos de fruta… cenar con una amiga es un placer, nos fuimos hasta que cerraron el lugar.

Astrid y Gastón….. Tennyson 117 casi esquina con Mazaryk. Tel. 5282 2489.www.astridygaston.com

jueves, 5 de noviembre de 2009

Chefs al rescate


Ahora que el Presidente propuso el impuesto para ayudar a los pobres, yo me sentí mal. Será porque no le tengo la más mínima confianza no a él, sino a las huestes del poder que supuestamente se dedican a administrar el dinero del país para hacerlo llegar a los mas necesitados.


Me puse a pensar, que confío mucho más en las acciones de tantísimas organizaciones altruistas que ayudan a la gente. Hacen un evento o una subasta y los asistentes cooperan gustosos porque tienen la confianza de que ese dinero, mas seguramente que si se da al gobierno, llegará al destino que se presume.

Por eso el pasado domingo me encaminé a la explanada de la Universidad Anáhuac del Sur, para ser testigo del evento anual de “Chefs al rescate” en donde participan gustosos un grupo de reconocidos chefs de la ciudad, haciendo algunas de sus recetas para que muchos pasemos una tarde deliciosa y a la vez, que es lo más importante, se junte nuestra contribución para ayudar a las mujeres indígenas.

El esfuerzo de estos 12 chefs, junto con la colaboración de los que fuimos a la kermés, se va al cien por ciento y directo a Medicina y Asistencia Social A.C. (5271- 5171, info@mas.org.mx) que ayuda a mas de 200 familias de la zona montañosa de Guerrero mediante programas integrales de salud, nutrición, educación y proyectos productivos para que comercialicen sus creaciones textiles.

Bien, el ambiente es cordial y de fiesta. Yo fui con mi querida amiga Ruth, que como siempre llevaba a otras personas, algunas del extranjero y otras de aquí y nos acomodamos en dos mesas. En la mía, estaba una guapa francesa, hablando un perfecto inglés y español, con una gran bolsa en donde traía algunas copas Ridel y un delicioso tequila recién lanzado llamado Casa Dragones que, a pesar del nombre, nadie que lo probó aventó llamas por la boca, al contrario, a pesar de ser blanco puro, es suave, untuoso y elegante .

Comenzamos la aventura probando los tamalitos de frijol con pollo estilo la Huasteca de Veracruz de Patricia Quintana. Pequeños, deliciosos y calientitos, nos supieron a gloria, pues habíamos desayunado poco pensando en las delicias que nos esperaban.

Más tarde, Lila, llegó con otro tamal a tentarnos, el de Margarita Carrillo, este era de elote con hoja santa y costilla de puerco. De mayor tamaño, estaba exquisito… saludamos a la propia chef del restaurante Don Emiliano, tan guapa y alegre, como todos los demás chefs que asistieron.

Esta vez me perdí de la sopa de coco de Mikel Alonso, el mole de carnero de Gustavo Palma, y las muy famosas enchiladas de Alejandro Kuri. Su puesto tenía una fila enorme, me pregunto si por saludarlo a él personalmente, o por sus creaciones que se antojan tanto, ya que una de ellas es la enchilada bañada en nogada y espolvoreada con granos de granada que a todos antoja.

Ruth acababa de probar las pipianadas estilo Papantla de Titita, que es una receta prehispánica. Al mero en escabeche de Cristian Bravo solo lo vi pasar y parecía delicioso, solo que ya no pude mas, y creo que a los que no comemos mucho, no se nos da la revoltura de sabores.

En fin, una de las veces que se me perdió Ruth por los puestos de comida, regresó con las Bombas de frijol con Kobe , creación de Daniel Ovadía. Aquí lo sabroso eran esos pequeños stakes de esta carne japonesa, famosa por darle al ganado mejor trato que a las mujeres de este país, ya no digamos indígenas, sino a todo el género.


Y mientras la probaba, pensé, que si los machistas probaran la carne y se dieran cuenta que está así de sabrosa por el trato que se le da a la res, tal vez reflexionaran y nos trataran mejor, estaríamos radiantes y felices… aunque otra forma de estar en esas condiciones es simplemente, no teniendo a un machista al lado, reflexioné para mis adentros, en una mesa llena de mujeres que no necesitan a un hombre abusador a su lado.

Mi querido Eduardo Osuna, quien lleva el ritmo de esta hazaña, llevó unas carnitas de pato, que aunque las vi pasar, preferí probar los escamoles con nopalitos de Silvia Kurczyc servidos en pequeñas cazuelitas de maíz.

Para cerrar, no podía dejar de probar las creaciones de cacao del maestro José Ramón Castillo, que esta vez sirvió unas quesadillas de chocolate, o más bien eran unas dobladitas y una trufa, que complementé con las mini tartas de Ma. Teresa Ramírez; una de higo con queso crema, otra de dulce de leche y nuez, (que hubiera preferido con la costra de vainilla y no de chocolate), y otra de chocolate blanco y negro en forma del ying-yang.


El café en esta ocasión fue llevado por Starbucks, que me decepcionó por completo. A decir verdad, en este evento siempre desestimas esta parte del cierre de la comida. El café estaba en tambos, y al menos en la estación que yo fui no había café americano, solo Chai Latte que en realidad me gusta… pero esta vez estaba aguado, frío y me desencanto totalmente.

Nos despedimos con el gusto que nos dimos al comer platillos de algunos de los grandes… sobre todo de corazón grande, porque compartir el talento para ayudar a otros, es grande, sí señor.